Tres claves para el estudio de tráfico de carreteras: la densidad, la intensidad y la velocidad

Tres claves para el estudio de tráfico de carreteras: la densidad, la intensidad y la velocidad

Son tres los parámetros fundamentales a la hora de hacer un estudio de tráfico de carreteras: la densidad, la intensidad y la velocidad. Los vehículos que hay en un momento concreto y en una carretera concreta serán las claves de estas tres mediciones.

Para ello, se tendrán en cuenta todos los vehículos y sus medidas: el transporte urbano y el transporte público, los camiones, los coches, las motos, las bicicletas… En Ingartek somos especialistas a la hora de realizar estudios de tráfico en carreteras. La movilidad sostenible es el hándicap de toda administración pública de transporte, y en Ingartek contamos con un equipo multidisciplinar para analizar y dar las soluciones necesarias.

Cuando el objetivo es realizar un estudio de tráfico de carreteras, ¿qué datos se obtienen analizando estos tres términos?

La densidad

Llamamos densidad de tráfico al número de vehículos que hay en un tramo de carretera en un momento concreto. Se calcula a partir de medidas de velocidad e intensidad. La mayor densidad existente será cuando el tramo está lleno de vehículos en fila, sin hueco entre ellos; se tiene en cuenta, también, la longitud de los vehículos. En estas condiciones, los vehículos suelen estar parados y para calcular esta densidad máxima se hará una media de la longitud de los vehículos por el número de carriles.

A la hora de realizar estudios de movilidad y analizar el tráfico en carreteras mediante la densidad, obtendremos datos como la calidad de la circulación que influirá en la velocidad de los vehículos, número de maniobras a realizar, las paradas, los arranques… La libertad de maniobra y la separación entre vehículos son los aspectos más valorados en cuanto a la calidad de circulación.

La intensidad

Medir la intensidad del tráfico nos servirá para saber el número de vehículos que pasa en un tramo concreto de la carretera en un momento concreto: la intensidad horaria la mediremos calculando los vehículos/hora y la intensidad diaria calculando los vehículos/día. A hora de analizar el tráfico, la intensidad es la característica fundamental, ya que será la que nos permitirá caracterizar el tipo de circulación en un tramo viario.

También hay que tener en cuenta una ley formada por una tendencia a largo plazo, que tiene oscilaciones cíclicas según el año, la semana o el día. Por un lado, está el carácter turístico del tráfico, en ciclos anuales; y la proximidad de una gran población, ocurridas generalmente en viajes de recreo. Por otro lado, está el concepto de intensidad de hora punta; esta característica es muy interesante a la hora de medir la intensidad.

La velocidad

Por último, la velocidad es la tercera clave: se medirá la relación existente entre el espacio recorrido y el tiempo empleado en recorrerlo. Se expresa en km/h. No obstante, existen otros conceptos más precisos:

  • Velocidad puntual: velocidad de un vehículo al pasar por una sección.
  • Velocidad instantánea: velocidad de un vehículo en un momento determinado.
  • Velocidad de recorrido: velocidad media conseguida en un tramo de carretera.
  • Velocidad de circulación: velocidad media descontando las paradas completas.
  • Velocidad media temporal: velocidad media de todos los vehículos que pasan por un lugar concreto en un periodo de tiempo especificado.
  • Velocidad media espacial: velocidad media de todos los vehículos que en un instante están en un tramo concreto de carretera.
  • Velocidad media de recorrido: media de las velocidades de recorrido de todos los vehículos en un tramo de carretera.

¿Quieres saber más? Escríbenos y concretaremos una reunión para ayudarte en todo lo necesario relacionado con la movilidad.