COVID-19 y las consultoras de movilidad y transporte

COVID-19 y las consultoras de movilidad y transporte

Hace tan solo unos meses las consultoras de movilidad y transporte centraban sus esfuerzos en temas relacionados con la eficiencia del transporte, el impacto medioambiental o la búsqueda de soluciones para descongestionar las grandes ciudades. Hoy el horizonte ha cambiado radicalmente. En tan solo unos días la movilidad y la contaminación han dejado de ser el tema central. Sin embargo, este nuevo escenario propiciado por la llegada del COVID -19, plantea nuevos retos, como mostramos a continuación.

Nuevos retos para consultoras de movilidad y transporte

Las consultoras de movilidad y transporte serán más importantes que nunca a partir del desconfinamiento por COVID-19. Son muchos los que dicen que ya nada va a ser igual que antes y lo cierto es que no les falta razón, especialmente si hablamos de movilidad.

No es lógico pensar que en tan solo unos días todo vuelva a la normalidad. Algunos de los hábitos adquiridos en tema de movilidad cambiarán, especialmente en el periodo que transcurre hasta la aparición de un tratamiento y una vacuna contra el virus.

A medida que se reanude la actividad económica, será necesario tomar medidas para respetar la distancia social y las aglomeraciones. Esto también se aplicará al transporte público. Se requerirá un nuevo planteamiento para abarcar la afluencia de personas evitando aglomeraciones en paradas, estaciones o el interior de los vehículos.

También es de esperar un incremento en el uso del transporte privado, lo que a su vez requería nuevos planteamientos de movilidad urbana. Para ello, las consultoras de movilidad y transporte colaboran sin duda con los organismos públicos. 

¿Cómo afrontarán los cambios en la movilidad urbana las consultoras?

Crear y desarrollar nuevos proyectos de movilidad conlleva gastos. La inestabilidad económica que ha supuesto esta pandemia supondrá un reto para solventar los problemas de transporte, especialmente en áreas urbanas. Además, los rescates que puedan llegar de Europa se utilizarán principalmente para atender a la situación precaria en la podría quedar una parte de la ciudadanía.

A pesar de estos datos, la situación se puede afrontar gracias a la movilización de la inversión privada en materia de infraestructuras. A pesar de los riesgos, este momento histórico puede ser una oportunidad para el trabajo conjunto del sector público con el privado.