Planificación del espacio urbano y tráfico

Planificación del espacio urbano y tráfico

Hay estudios que calculan que en las grandes ciudades pueden dejarse de media alrededor de cuarenta horas anuales en atascos, aunque para algunos esta cifra se queda muy corta. ¿Cuál puede ser la solución? Una buena planificación del espacio urbano. El transporte público suele ser la mejor opción para desplazarse en las grandes ciudades. No obstante, para algunas personas ni siquiera es una opción, teniendo que sufrir a diario los efectos del tráfico.

¿Por qué es importante una buena planificación del espacio urbano?

En muchas ocasiones se culpa a los conductores del problema del tráfico, sin embargo, no debe obviarse que la planificación urbana de las ciudades es en muchas ocasiones el germen de este problema.

Uno de las principales causas es que las vías de acceso no son capaces de absorber todo el tráfico que se forma en las horas punta. Tanto las entradas como las salidas a las grandes y pequeñas urbes no están planificadas para soportar los tráficos en horas punta.

¿Cómo puede ayudar una buena planificación del espacio urbano?

Es necesario la creación de planes de movilidad urbana sostenible desarrollados conjuntamente por Administraciones públicas, ciudadanía y empresas líderes del sector, que aporten sus conocimientos y experiencias para mejorar la movilidad. Es indispensable la creación de proyectos de transporte público eficaces, que ayuden a reducir el número de vehículos en las carreteras, pero ello debe ir de la mano de cambios en los paradigmas de las áreas residenciales.

La movilidad urbana sostenible comienza cuando se crea una nueva zona residencial, es necesario un estudio concienzudo de la cantidad de personas que se espera residan en la zona, así como la cantidad de personas que se desplazaran por las actividades económicas que previsiblemente se vayan a establecer en la misma. En definitiva, hay que valorar en su conjunto las necesidades de movilidad que se generarán.

Hay que tener en cuenta que los atascos se pueden predecir con la ayuda de los modelos de simulación de transporte. Sirven para calcular el flujo de tráfico que habrá en la zona. Una vez que se determina este dato, se pueden crear planes eficaces para prevenirlos.

A partir de esta información, es posible desarrollar las infraestructuras que sean necesarias para absorber el nuevo flujo de movilidad, tanto desde el punto de vista del vehículo privado como desde  el transporte público y la movilidad pedestre o en bicicleta.

En Ingartek trabajamos a diario para conseguir una planificación del espacio urbano que marque la diferencia.