Placemaking, el nuevo espacio público urbano transitable

Placemaking, el nuevo espacio público urbano transitable

El término placemaking se refiere a la nueva tendencia en planificación urbana. Cada vez son más las áreas en las que se elimina o limita la circulación de los vehículos para dar preferencia a los peatones. Este espacio público urbano transitable se impone en los nuevos diseños y también en las zonas ya construidas, mejorando la calidad de vida en las ciudades. ¿Cuáles son sus beneficios?

Beneficios del placemaking o espacio público urbano transitable

Cada vez se limitan más las zonas de acceso de vehículos a determinadas zonas. En la mayoría de los casos se autoriza la entrada a ciertas horas, para carga y descarga o residentes, exclusivamente. En otros, la entrada de los automóviles particulares no se prohíbe, pero se establecen horarios, se reduce la velocidad máxima, se autoriza tan solo aquellos que tienen certificación ECO o se cambia el asfalto por adoquines. ¿Por qué?

1. Medio ambiente

El medio ambiente es el gran beneficio del placemaking. Las emisiones de gases a la atmósfera y el efecto invernadero tiene mucho que ver con el uso indiscriminado de los automóviles. Los combustibles fósiles emiten gran cantidad de gases tóxicos, que no solo afectan a la atmósfera, también son perjudiciales para la salud de las y los ciudadanos.

Esta nueva planificación urbana limita el uso del vehículo privado y, en muchos casos, también el combustible que se utiliza. Para compensar a los afectados por el cambio, los organismos públicos ofrecen ayudas y proponen largos plazos para que se adapten a las nuevas normas.

2. Seguridad para los peatones

Otro de los grandes beneficios es la seguridad de los peatones. Las limitaciones horarias, la reducción de vehículos y el descenso en los límites de velocidad minimizan el riesgo de accidentes. Con estos cambios pueden moverse libremente, sin preocupaciones.

3. Mejora del comercio

El comercio de la ciudad, y por tanto su economía, también se benefician del placemaking. La gente se desplaza más despacio y dedica más tiempo al paseo, prestando atención a los escaparates y dedicando tiempo al consumo en las terrazas y restaurantes.

4. Aumento del precio de la vivienda

Aquellos y aquellas que quieren vender ven cómo se revaloriza su vivienda. Los precios por una zona en la que no hay tráfico rodado o está controlado se incrementan. La tranquilidad de no tener el peligro de una carretera al salir del portal, la disminución de la contaminación y la mejora de las vistas hacen que la zona sea mucho más atractiva para los compradores.

5. Mejor calidad de vida de las y los vecinos

En otros casos, la idea no es cambiar de domicilio. Las y los vecinos que se quedan a vivir en la calle peatonalizada ven cómo mejora la accesibilidad urbana. Con esta medida es más fácil desplazarse a pie, el entorno mejora en gran manera, el ruido del tránsito desaparece y la contaminación disminuye.

Todos los beneficios del placemaking, el nuevo espacio público urbano transitable, son posibles gracias a los estudios de planificación urbana que realizan las consultoras de Ingeniería de Movilidad y Transporte. En Ingartek aportamos soluciones para las ciudades, las administraciones públicas y la ciudadanía, para optimizar el transporte público o privado y mejorar la movilidad del tráfico y de las y los ciudadanos.