La importancia de la simulación de tráfico

La importancia de la simulación de tráfico

La simulación de tráfico es imprescindible en la planificación de las vías de circulación. Las concentraciones urbanas crecen año tras año. La mejor manera de gestionar racionalmente el tráfico, hacerlo sostenible y evitar colapsos y retenciones es haciendo una buena previsión utilizando para ello los medios de predicción existentes.

¿Por qué es tan importante la simulación de tráfico?

La simulación de tráfico es muy importante para predecir el tráfico que habrá en un área, tanto en situaciones ordinarias (días laborables, por ejemplo), como en situaciones particulares, que pueden ser puntuales (un evento de cualquier tipo) o prolongadas (acciones urbanísticas que impliquen restricciones viarias, por ejemplo). Una simulación permite planificar situaciones futuribles y consigue mejorar la circulación de las mismas adelantándose a los hechos.

Gracias a estos sistemas se sabe si es necesario crear aumentar la capacidad del viario, evaluar dónde hay que poner una rotonda, dónde ubicar semáforos, qué calles hacer de una u otra dirección, etc. En el caso de salidas o incorporaciones a grandes vías, también será una herramienta útil para medir su buen funcionamiento y diseñar soluciones óptimas.

Si una ciudad va a acoger algún evento multitudinario, también hay que tener en cuenta el tráfico. Una simulación de tráfico puede servir para anticiparse y tomar todas las medidas pertinentes que eviten situaciones caóticas. Tal vez se prevean los cortes de algunas calles, los desvíos por otras, la apertura de más carriles o una campaña de información al público. Ayuda, en definitiva, a planificar las actuaciones mediante la medición del impacto de las medidas adoptables.

Tipos de simuladores de tráfico

Existen tres tipos básicos de simuladores de tráfico, que son, en realidad, simuladores de movilidad. Cada uno pone el acento en una cuestión diferente. Los macrosimuladores analizan flujos de movimientos en grandes áreas que son asignados a las redes de transporte en función de la capacidad de las mismas. Los simuladores microscópicos analizan las interacciones vehículo a vehículo, restituyendo condiciones del tráfico como colas, cambios de carril, etc, por lo que son los más adecuados para analizar zonas concretas. Los mesoscópicos, por último, se sitúan en un punto intermedio entre los anteriores, distribuyendo dinámicamente los flujos de movilidad pero teniendo en cuenta elementos de detalle, como pueden ser las fases semafóricas de un entramado urbano.

A día de hoy existen diferentes programas para simular el tráfico y la movilidad. Ingartek, como consultorías de transporte urbano hace un uso profesional de todos ellos., siempre con el objetivo de establecer los mejores parámetros desde el punto de vista de la sostenibilidad y para optimizar la movilidad urbana.