La Accesibilidad Universal establece el compromiso de las organizaciones para garantizar que el entorno en el que prestan sus servicios sea utilizable y practicable por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad, independientemente de la posible capacidad restringida que de forma permanente o temporal presente el usuario. Una ciudad accesible es aquella en la que sus habitantes pueden desplazarse cómodamente por las calles, con independencia de que tengan disminuidas o no sus facultades físicas y/o sensoriales, de forma temporal o permanente. Ingartek realiza estudios para analizar la accesibilidad, para ello estudiando posibilidades de implantación de zonas peatonales, rebajes de bordillos, recorridos accesibles, ascensores, escaleras mecánicas, etc.
Una parte muy importante para conseguir una accesibilidad universal es adaptar el transporte público para el uso de todas las personas. Para ello se estudian las principales estaciones de viajeros de la ciudad (estación de autobuses, estación de tren y aeropuerto) y las secundarias (marquesinas, apeaderos, etc.) para ver si cuentan con servicios adaptados. Entre los indices que Ingartek tiene en cuenta y calcula destacan:
- Índice de población de personas mayores de una determinada edad.
- Índice de población de personas con discapacidades físico/psíquicas.
- Existencia de centros de día, hogares de jubilados, etc…
- Densidad de población en cada zona a estudiar
- Existencia de desniveles con escaleras no accesibles para carritos mediante guías.
- Existencia de desniveles con escaleras accesibles para carritos mediante guías
- Existencia de desniveles con pendientes superiores a los parámetros de accesibilidad
- Existencia de desniveles con pendientes que cumplen con la accesibilidad pero con elevadas longitudes
- Existencia de puntos estratégicos de cada zona junto a barreras arquitectónicas: plazas, accesos a calles importantes, proximidad a metro, paradas de transporte público, centros de día, ambulatorios, etc…
Ingartek cree que adaptar y mejorar las paradas de transporte público es uno de los retos de los próximos años para conseguir una movilidad accesible y universal.